Mi diario



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Entradas en el blog (225)
Así es
2010-03-16 12:03:17

Me gusta explayarme. Me gusta dejar volar mi imaginación o mis ideas, y plasmarlas en mi blog. Me gusta que os hagan reir, que os hagan reflexionar, que den pie a nuevos comentarios y reflexiones vuestras. Me encanta que me lo digáis.

Me apasiona la belleza, el maquillaje, los cuidados, el bienestar (y, desde que sigo a Crisús, la moda cada vez más). Me gusta poder hablar de ello, intentar dar mi opinión de esos temas, poder aconsejar desde mi humilde opinión y mi experiencia. Me gusta hacer críticas de productos, tiendas, lugares de belleza y tratamientos.

Me he aficionado a buscar fotos en Internet que plasmen esa belleza, ese maquillaje, ese peinado o ese look que me parecen maravillosos y quiero compartir con vosotras. Me gusta poner en mi perfil esas fotos para que las disfrutéis como yo, y que las comentéis conmigo.

Me halaga mucho que me digáis que os gusta lo que hago en la Comunidad, que Asun y las chicas de Tuimagenpersonal me feliciten por hacer las cosas que hago para que esto vaya bien, esté animado y haya buen ambiente. ME GUSTA ESTA COMUNIDAD.

Creo que se nota que hago esto por puro placer, y que no estoy compitiendo (entre otras cosas, no sé para qué, en cualquier caso; lo de los 5000 puntos que creó aquella polémica entre algunas chicas pasó hace mucho, las veteranas saben de qué hablo, y me mantuve al margen siempre porque además llegué tarde). Por eso no me gusta ese tufillo a “tengo más puntos-visitas-votos que tú” que siento cada vez que conecto la página. Me da mal rollo, y creo que es lo último que querría tener aquí (las experiencias anteriores de “malrollismo” han sido un poco desagradables). Dicho, como se dice de cachondeo, “desde el cariño”.

Pa’fuera telarañas
2010-03-09 16:03:03

Como decía Bebe, aunque no creo que en el mismo sentido que yo, pa’fuera telarañas. Es lo que he decidido. Ponerme en marcha de una vez y dar el paso. Por un lado, empezar y, por el otro, deshacerme de lo que no quiero. En mi armario, y en mi cuerpo. Me deshago de la ropa que ya no uso, no me sienta bien o no va con mi estilo. Y empiezo a buscar aquellas prendas que realmente encajan conmigo, con mi edad, con mi forma de ser y los ambientes en los que me muevo. En mi cuerpo, me deshago de la pereza, de los pliegues indeseados y de la celulitis amenazante. Y empiezo a combatirlos buscando la elíptica que voy a comprar, haciéndole sitio en casa, apretando el pompis en el coche, y mirando en Internet información útil. Os cuento con detalle:

Hace algún tiempo que venía viendo que tenía que jubilar algunas prendas de ropa. En realidad, más que “algunas” cuando me he dado cuenta del bolsón que ha salido. El abrigo camel que tenía desde los 17 años ya pedía una renovación, pero el hecho de no encontrar ninguno que me gustara en todo este tiempo hacía que lo fuera “aguantando” año tras año. Este sábado me despedí cariñosamente de él y se fue al contenedor de la ropa usada. Bien es verdad que aún no tengo otro abrigo camel que lo sustituya, pero así me obligaré a buscar uno. De hecho, ahora no tengo ningún abrigo que ponerme cuando vaya de tonos marrones, salvo el blanco y las chaquetas de piel chocolate y marrón que tengo, pero creo que sobreviviré. Hasta el invierno que viene, no más. Lo mismo me ha pasado con los pantalones marrones. Como os conté, ha sido imposible encontrar unos de vestir en las rebajas y en las no rebajas, pero los que tenía eran como de dos tallas más de la que uso ahora, así que se acabó el guardarlos en plan “a lo mejor los tengo que usar en unos años”. En unos años lo mismo ni se lleva el corte que tienen, así que pa’fuera que han ido (aunque no tenga unos de repuesto, que busco desesperadamente), junto con otros beige también enormes, unos piratas que me estaban un poco ajustados, unos bombachos que ya no iban con mi estilo, unos beige que no han tenido uso hace dos temporadas, otros beige con la cintura elástica demasiado informales para mí, unos negros de pana muy anchotes y hiphoperos, una chaqueta gris informal que era eso, informal, un jersey de hace 6 años que tampoco estaba ya muy allá, otro jersey al que le tenía mucho cariño porque lo compré en A&F en NY pero no me iba para nada (diosa, qué inútiles son las capuchas a partir de los 18 años), un top de salir que ya era demasiado corto por abajo y demasiado bajo por arriba, unos zapatos de vestir que tenían los tacones más gastados que las cintas de Mari Trini y unas cuantas chaquetas, americanas y abrigos de plumas que estaban más pasados de moda que las vespinos. Ejercicio de renovación total, como veis. Y eso que aún tengo cosas que tirar pero estoy esperando a que acabe la temporada, como un par de camisas que se me han quedado cortas de mangas y de tiro (me voy a hacer a medida tres, una blanca, una negra y otra que aún no he decidido; he descubierto el sitio donde las hacen por 45€, no mucho más de lo que valen en un Zara o un Uterqüe, y te ponen el tejido, los puños, el cuello, las pinzas y la forma casi quieras, ha sido todo un descubrimiento para mí) o algunos bolsos que me da pena tirar pero están un poco out ya.

Y, a pesar de todo, no se me quedó el armario tiritando. Es increíble la cantidad de ropa que vamos acumulando sin darnos cuenta, que no usamos y de la que nos olvidamos, y de la que somos conscientes en días como este y en las mudanzas. Ahora, lo que me toca es rellenar los huecos. Tengo que salir a la caza de las prendas que me enamoren, que vayan con mi estilo, con mi cuerpo, y que peguen con mi entorno laboral y los círculos donde me muevo. Lo malo es encontrar el momento de irme a un centro comercial que tenga todas las tiendas en las que quiero mirar (Bimba & Lola, Uterqüe, Massimo Dutti, Pedro del Hierro, Purificación García, Zara, Adolfo Domínguez, Ralph Lauren…). Creo que Las Rozas Village y Plaza Norte 2 serán los lugares elegidos para hacer la ruta, aunque tengo que encontrar el momento. Y la pasta, cuestión importante, aunque parezca una tontería ;p

La otra cuestión del pa’fuera telarañas es el ejercicio. De momento, salvo los suelta y aprieta de culete del coche, no he hecho avances. Bueno, sí, este sábado movimos un mueble del salón para hacer sitio a nuestra futura elíptica, así que ya estamos dando un paso importante. Le estamos haciendo un hueco en nuestra vida. La estamos acogiendo en nuestro seno, abriéndole nuestro corazón. Ya sólo queda comprarla. Y usarla. Pero me estoy motivando mucho, ¿eh? Os dejo una página web de una chica que tiene un cuerpo impresionante. Demasiado musculazo para mi gusto en el abdomen, y demasiada pechonalidad siliconada para los tops que lleva, para mi gusto también, pero hay que reconocerle el mérito. Tiene unos glúteos de acero, y unas piernas que me pirran. En su web, que está en inglés, podéis ver vídeos de los ejercicios que propone, leer su blog y ver miles de artículos que escribe sobre dieta, fitness, moda y más cosas. Me ha parecido interesante, aunque no he podido profundizar mucho en ella. Y, sobretodo, me ha servido de motivación total. Si un día estoy en el sofá y mi elíptica me llora porque no la uso, y me sale la vena perezosa, pienso ponerme un vídeo de esta chica, porque viendo el cuerpazo que tiene voy a querer moverme como una loca para conseguir algo parecido. La web es www.bodyrock.tv Que la disfrutéis.

Mac Studio
2010-03-05 13:03:55

Voy a colaborar para evitar lo que dice Candance de que la página está un poco seta últimamente...Aunque todo depende de la inspiración, claro. Supongo que muchas veces simplemente no tenemos nada que decir. A mí de hecho me ha pasado en ocasiones, que no tengo nada que contaros. Pero otras...¡no hay quien me calle! Como estos días.

Y aquí estoy de nuevo, para contaros otra cosa de Mac. Esto de haberme apuntado al newsletter y además tener apellidos raros hace que me los escriban de tres maneras diferentes y me estén mandado continuamente informaciones por duplicado.

En este caso se trata de la colección Mac Studio, de productos especiales para maquilladores pero que se pueden usar en casa para obtener resultados de pasarela y fotografía. No me los han mandado, claro, me ha llegado un folleto informativo. Me han llamado la atención todos los productos que enseñan, desde las bases hasta los correctores. Os escribo un resumen de lo que pone de cada uno (y mis comentarios, que no pueden faltar, entre paréntesis):

-Studio Fix Fluid SPF 15 Foundation. Base de maquillaje que combina un acabado mate natural y una cobertura media regulable. Es de larga duración. Se puede aplicar una capa sobre otra para conseguir mayor cobertura (y, añado yo, en mi humilde opinión, un poco más de grosor a tu cara, por si te estás difrazando de obesa, por ejemplo...la verdad es que esa función no la entiendo). Se consigue una piel lisa y minimiza las imperfecciones (y vuelvo a añadir: claro, si te pones tres capas, las imperfecciones las estás enterrando, literalmente). Absorbe el exceso de grasa, es libre de aceites. El maquillador recomienda aplicarla con la brocha 190 (de Mac, no de la tienda de pinturas de tu barrio). Como las manchas y las rojeces suelen localizarse cerca de la línea central, aplicar la mayor parte de la base en esa zona y difuminar hacia los lados para conseguir un resultado uniforme (esto me parece muy interesante).

-Studio Sculpt SPF Foundation. Base de maquillaje cremosa con base en gel que proporciona una cobertura de media a alta y acabado natural satinado. Es de larga duración y resistente al agua (esto me parece súper engorroso, porque desmaquillarte debe ser un, con perdón, coñazo; eso sí, sales de la piscina divina de la muerte; quien se ponga base para ir a tomar el sol, claro).

-Studio Sculpt Concealer. Corrector de textura cremosa que proporciona total cobertura y acabado natural. Debe difuminarse con brocha. Y también es resistente al agua (esto me va interesando más, porque sí, chicas, he caído. Hace dos años me puse un día corrector de ojeras para ir a la playa. Pero es que empezaba a salir con mi chico y quería estar monísima, y las noches en vela que pasábamos no ayudaban...Ahora ya no me lo pongo, pero nunca está de más tener algo así, por el tema del sudor en verano, por ejemplo. Eso sí, desmaquillarse, otra tortura, seguro). El maquillador recomienda aplicar este producto con la brocha 252 y fijarlo después con polvos translúcidos (como el de Bobbi Brown, que ya los trae).

-Studio Finish SPF 35 Concealer. Corrector cremoso y opaco (¿opaco? Mi no entiende...pronunciado con el acento de Melanie Griffith, por favor). Fórmula concentrada (¿concentrada? ¿como el detergente? Mi no entiende tampoco...) de larga duración que cubre todo tipo de imperfecciones (fenomenal, esto que dice Asun de tener un corrector para casa cosa, como que me da pereza, la verdad). Es resistente al agua (¡Bien!). El maquillador recomienda aplicarlo con la brocha 194.

-Studio Tech Foundation. Base de maquillaje con mezcla de agua, emolientes y polvos en formato compacto, pero súper cremosa. Proporciona un acabado natural mate con efecto empolvado. Para una cobertura ligera, utilizar la brocha 187, para una cobertuta alta, usar la esponja.

-Studio Fix Powder Plus Foundation (estos nombres tan largos siempre me hacen imaginar a una pobre señora de setenta años en el súper intentando comprar el Kalia Vanish Oxyaction Intelligence Plus. ¿cómo se va a acordar la pobre señora de ese nombraco?). Bueno, pues este producto viene a ser la base y los polvos en un mismo envase. Porporciona un acabado mate y uniforme y una cobertura total. Es de larga duración, y una de las bases favoritas de los fans de Mac. Para conseguir una piel perfecta el maquillador recomienda aplicarla con la brocha 150 con movimientos circulares. También se puede usar para disimular errores al maquillar o perfilar los labios con precisión (esto que me lo explique alguien, por favor).

En fin, preciosidades, que comentarios aparte me ha parecido una línea de productos súper interesante y me he quedado con ganas de probarlos. A ver si puedo, cuando me toque la lotería, que no está el bolsillo para muchos trotes.

Curso Mac
2010-03-03 16:03:35

Chicas, ayer me llegó a casa información sobre el nuevo Curso de Técnicas de Maquillaje que está impartiendo Mac esta semana en su tienda de la calle Fuencarral de Madrid.

Es un curso de dos horas de duración, que se puede hacer hasta el 6 o el 7 de marzo, de mañana o tarde (no me acuerdo bien de los horarios). Cuesta 42€, que son canjeables por productos Mac (es decir, el curso te cuesta 42€ pero luego te llevas los productos que quieras por ese valor, así que merece la pena). Los grupos son como máximo de 12 personas (no hace falta que vayas con nadie, puedes ir sola y unirte a quien haya), y hay que llamar antes, pero no me acuerdo del teléfono, está en Internet.

No sé si alguna podréis ir, a mí me viene mal el horario por el trabajo, pero la verdad es que el curso que hice de automaquillaje allí con Luastur estuvo muy chulo (y duró menos tiempo). Es una oportunidad de ir con una amiga y pasar un rato divertido, además de salir con productos buenísimos. Que conste que no me llevo nada por estar anunciando esto... ;) Si alguna va, ¡que nos cuente!

Cuestión de Actitud
2010-03-03 13:03:02

A veces, me cuesta. Mucho. Horrores. Pero hay que hacer el esfuerzo. Porque compensa. Es difícil hacerlo, pero luego una se siente bien. Las cosas cambian y se llevan de manera distinta. Sientan mejor.

¿Que de qué estoy hablando? Pues podría ser perfectamente de dos cosas y, de hecho, lo estoy haciendo:

-La primera, de la actitud hacia la vida. Hacia el trabajo, los problemas, las inconveniencias, los imprevistos, las rutinas…Es muy fácil dejarse llevar por la ira y la apatía ante la vida cotidiana que, en la mayoría de los casos, consiste en levantarse temprano para ir a un trabajo que no nos satisface del todo, meterse en atascos, pasar las horas del día deseando que llegue nuestro tiempo de descanso o el fin de semana, enfadarse por las tareas tediosas, llevar las cosas de casa que no nos agradan demasiado, correr de un lado a otro para llegar a tiempo a todo, y acostarse rendida sintiendo que ha pasado un día más sin pena ni gloria. Visto así, ya digo, es fácil sentirse frustrada e incluso amargada. Sin ir más lejos, así era mi día ayer. Y el de hoy podría ir por el camino…si no me mentalizase para cambiar de actitud. Me planteo las cosas de otra manera. ¿Que tengo que madrugar? Pues sí, así que vamos a intentar hacerlo con una sonrisa, agradeciendo a quien sea o lo que sea que hay que agradecerlo el tener a mi lado a la persona más maravillosa del mundo, el despertarme bajo un techo más que acogedor, y por la razón de tener un trabajo al que asistir. ¿Que me toca chuparme un atasco de hora-hora y media cada mañana porque hay gente que no tiene ni pajolera idea de conducir? (como veis, el tráfico es una de mis más profundas fuentes de cabreos) Pues voy a disfrutar al menos de que así puedo escuchar mi programa de radio favorito. ¿Que mi trabajo no me motiva lo suficiente? Pues voy a intentar mejorar eso buscando uno mejor, o llenando los espacios del que tengo con aficiones, o voy a hablar con mis superiores sobre ello para encontrar una solución…

El caso es darle la vuelta a las cosas en nuestra forma de verlas para tener una perspectiva más positiva. Sé que esto es muy fácil de decir pero no tanto de hacer. Yo misma pienso así. O, mejor dicho, pensaba así antes. Os prometo que el programa Transforma Tu Vida que estoy haciendo con Asun me está cambiando en esto. Nos hablan mucho de visualizar nuestro día ideal, nuestro trabajo ideal, nuestra imagen ideal…para luego dar el paso y empezar a alcanzarlo. La visualización es muy importante porque es el primer paso para conseguir lo que queremos. Es ver la meta que queremos alcanzar. Así será más sencillo iniciar la carrera para llegar a ella. Empezar pasito a pasito. Y la actitud hacia la vida es uno de esos pasos y al mismo tiempo una meta. Por ejemplo, en mi caso el tema del trabajo es una de las cosas que más me gustaría cambiar. Pero, como ahora mismo es tan difícil cambiar la vida laboral y la situación económica, al menos vamos a sacar algo bueno de ella, o al menos vamos a sobrellevarla de la mejor manera posible. Y los consejos de Asun en el programa me ayudan mucho. Es mi actitud “Ommmmmm” de la que os hablé en otro post.

-La segunda cosa de la que podría estar hablando cuando empezaba diciendo lo de que a veces me cuesta, pero hay que hacer el esfuerzo porque compensa, es la del ejercicio y el cuidarse para estar bien y verse bien. Como ya sabéis, llevo casi seis meses (qué casi, seis mesazos ya, por diosa…) sin hacer ejercicio. Yo sé que tengo que hacerlo, por mi bien y el de mi retaguardia, y el de mi cuerpo serrano en general. Pero me cuesta mucho por pereza y, sobretodo, por falta de tiempo. Así que, como paso inicial antes de comprarme mi maravillosa elíptica, he decidido dar un pequeño pasito para alcanzar mi meta.

¿Y cuál es? Pues es una tontería, pero veréis: he decidido que, ya que los atascos son el pan mío de cada día (de lunes a viernes), en el viaje de ida al trabajo voy a contraer los glúteos todo el rato. ¿Que vamos circulando? Culo “apretao”. En las paradas y los semáforos, ejercicios de contraer y soltar. Todo el rato. La hora que me supone llegar al trabajo. De ese modo, aprovecharé el tiempo que de todos modos tengo que pasar en el coche sentada, y además me entretendré algo más (os aseguro que, esta mañana, al empezar, tenía que concentrarme en lo de contraer los glúteos y no me ha parecido tan malo estar parada entre miles de coches; eso sí, no temáis las que conducís en Madrid porque al mismo tiempo tengo todos mis sentidos puestos en la conducción, no soy ningún peligro al volante; o, al menos, no más que cuando voy con el culo flojo, jajaja). Será mi pequeño pasito para llegar a la meta de volver a tener mi trasero como antes. Como os decía, es uno de los trucos de Asun en el programa Transforma Tu Vida. No el de apretar los cachetes en los semáforos, no os confundáis, sino el de dar pequeños pasos para conseguir nuestro cuerpo ideal, nuestro día ideal, nuestra vida ideal.

Conclusión: ¡Me voy a bajar del coche con los nervios de acero y el culo de hierro!

De Blanco
2010-03-02 17:03:25

No, no "asustarsen", que no me caso...:)

Me refiero al look de la tienda Blanco. He puesto en mi perfil varias fotos de diferentes looks de esta firma para esta temporada que me han encantado. Los vi en el blog de El Diablo Viste de Zara, y luego entré en la web de Blanco a echar un vistazo a todos los estilismos que nos han preparado para la primavera.

Y la verdad es que la mayoría me han encantado. Me han sorprendido para bien, aunque no sé si luego al verlos en persona quedarán tan ideales. O en la tienda, porque, en serio, muchas veces entro y al verme allí rodeada de vestidos imposibles, estampados estrambóticos y flecos y ante por todas partes, como que no me veo...(siempre me entra complejo de mayor, pensando que yo ya no estoy para esos ropajes...). Desde luego, en la foto a la chica le sientan fenomenal y se ven unas prendas fabulosas, y no sólo porque ella sea modelo y tenga un cuerpazo. Algunas parecen muy ponibles, más discretas de lo habitual en Blanco. Entre ellas, una de las que más me gusta es el vestido de rayas horizontales, el tipo marinero. Me parece ideal. ¿Alguien lo ha visto ya en la tienda? Es que pregunté hace un par de semanas y aún no lo tenían. Y como en la revista Elle de este mes viene una tarjeta de descuento en Blanco del 20%, quiero darle uso (tomad nota, chicas, ¡¡¡pero no me quitéis mi vestido!!!).

¡¡¡Por fin!!!
2010-02-23 12:02:08

Me toco la piel del rostro y descubro, maravillada, que la tengo suave. Lisa. Sin imperfecciones. Inmaculada. ¡¡¡¡¡Divina!!!!! Acaricie donde acaricie, no hay ni un granito, ni una espinilla, ni un quiste, ni un…iba a decir punto negro, pero los de la nariz son perennes y perpetuos, imposibles de quitar por más limpiezas de cutis que me haga.

Pero a lo que iba, que estaba yo muy contenta. En mi vida había tenido la deliciosa sensación de tener la piel no ya perfecta, sino bien. Sin imperfecciones, sin grasita, sin irregularidades. Vamos, lo que viene siendo una piel normal. Nunca. Desde los doce años ya empezaron las hormonas a hacer de las suyas y a darme quebraderos de cabeza. Y ahora, por fin, a los 29, lo consigo.

Los esfuerzos han dado resultado. Tanta limpieza mañana y noche, llueva, o truene, tanta mascarilla, tanta exfoliación, tanta crema especial para pieles con acné, tanta protección solar, tanto retirarme el pelo de la cara, tanto evitar comidas muy grasas (bueno, en este último punto reconozco que he sido menos rigurosa, pero que conste que la Nocilla no entra en mi casa, ni en mi boca, desde hace cuatro años por lo menos)…han dado sus frutos. Y supongo que los anticonceptivos también están ayudando, porque no es la primera vez que los tomo y lo noto (de hecho, la primera vez que los tomé fue por esta razón). ¡¡¡Qué gustazo!!!

Aunque, como casi todo, hay una parte menos positiva. Ya no me tengo que preocupar tanto por los granitos, pero tengo que hacerlo por otras “amigas”: las arrugas. Comienzan a asomar, tímidas pero amenazantes, en los ojos. Bien es verdad que es la única parte donde las veo, pero no me fío ni un pelo. La batalla ha comenzado. Y estoy preparada. Armada hasta los dientes. Las revistas me han provisto de muestras, y las rutinas las tengo más que aprendidas. Las mascarillas purificantes que antes me ponía las combinaré ahora (no hay que bajar la guardia contra los granitos nunca, aunque parezca que han desaparecido para siempre) con las hidratantes (la de Sannai, por cierto, me encanta). Seguiré con mi protección solar alta, como me recomendó mi dermatóloga, todo el año. Mantendré mi alimentación sana (por cierto, no sé si tendrá que ver también, pero desde que desayuno un kiwi, un sándwich integral de salmón ahumado y un té verde mi piel resplandece). Y seré feliz, que eso sí que se nota en la piel. La felicidad te da una piel radiante, preciosa, con o sin arrugas. Pero mejor sin ellas.

Está claro que los años pasan y no en balde, que nuestros cuerpos y pieles van cambiando y, gracias a diosa (hacía mucho que no lo decía, ¿verdad?) nosotras también. Estamos más maduras, más serenas, más atractivas, más contentas con nosotras mismas. Puede que las modelos ya no parezcan mis hermanas mayores, sino mis hermanas pequeñas. Y puede que ahora, cuando piense que un futbolista es mono, al mismo tiempo me diga a mí misma “pero si podría ser tu sobrino”…Pero qué bien empiezo a sentirme conmigo misma…Estoy encontrando mi estilo, mi look, mi peinado, mis colores y mis cortes. Me gusta cumplir años.

Alta traición. O baja...
2010-02-17 18:02:58

Lo sospechaba. Sabía que iba a pasar, tarde o temprano. Era más que un presentimiento. Trataba de engañarme a mí misma, diciéndome cosas como “A mí no, yo soy diferente.” “No puede hacerme esto.” “Con todo el esfuerzo que he hecho por él…”. Pero no me ha respetado. Finalmente, lo ha hecho. Como todos, salvo los de unas pocas afortunadas (ay, dichosas vosotras, que no sabéis lo que es hasta que lo sufrís). De repente, un día, lo he visto. Por más que me negara a verlo. No querer mirar es algo muy fácil y cobarde cuando lo que puede verse nos va a hacer daño. Es mejor taparse los ojos, no querer echar un vistazo, antes que observar eso tan horrible que nos partirá el corazón.

Amigas, tengo que desahogarme con vosotras: Mi culete tiene celulitis!!!! Y se está quedando flácido!!! Como una gelatina estrellada contra la pared que empieza a deslizarse por ella lenta, inexorable, desgarradoramente…así está deslizándose por mis piernas. Nada empieza a quedar de aquel culo prieto, redondo y duro que yo tenía y del que me gustaba presumir. Pequeño no, pero bien puesto, eso sí. Brasileña me decían mis amigas que parecía, con el culo respingón y como una piedra. Era un orgullo, la verdad. Eso sí, después de conseguir aceptarlo como era. Porque ver que todas tus amigas tienen esos culitos de niña, pequeñitos, redonditos y sin pliegues cuando el tuyo es el doble de los suyos en tamaño, cuesta muchas horas de aceptación. Pero lo conseguí. Estaba orgullosa de ese culito que tanto gustaba (modestia aparte, chicas, era un éxito entre el personal masculino). Porque, no nos engañemos, los culos son como los hombres, es muy difícil cambiarlos. Si la naturaleza te ha dado un culo de una forma, acéptalo. Puedes mejorarlo, eso seguro (si no, ¿para qué tanto ejercicio y dieta sana?), pero la forma básica seguirá ahí. Yo nu